Efecto de la pandemia sobre los mayores jugadores en la industria de la moda.

Por Dana Toucedo


La crisis causada por la pandemia Covid 19 está devastando industrias y encaminando al mundo hacia una recesión.

La industria de la moda es una de las más afectadas debido a que no ocupa un lugar de prioridad en la mente de los consumidores durante una crisis económica, especialmente la indumentaria de alta gama. Los datos financieros de la primera mitad del 2020 fueron revelados con resultados que superan las expectativas de crisis. Según Mckinsey y BoF, se esperaba una contracción del sector de un 35% a un 39% pero se vio una mayor pérdida en el nivel de las ventas e ingresos.



Cuando hablamos de los conglomerados más importantes de la industria hablamos principalmente de LVMH y Kering ya que engloban a las marcas más respetadas y exitosas como Louis Vuitton y Gucci. Estos dos grupos fueron afectados notablemente durante la primera mitad del año, provocando daños irreversibles.


LVMH sufrió una disminución de un 68% en sus ganancias operativas, en tan solo seis meses. Las ventas en el segundo trimestre cayeron alrededor de un 38%, lo cual llevó a un recorte en gastos de un 30%.

En cuanto a Kering, sus ganancias operativas cayeron un 58% y sus ventas un 44% en el segundo trimestre, teniendo una crisis económica aún mayor que lo que imaginaban los expertos financieros.


Esto no solo se debe a que la alta gama representa lujos que el consumidor abandona con facilidad en tiempo de crisis, sino que también el 25% - 30% de los productos adquiridos se facturan en el exterior durante viajes. El principal cliente de alta gama es China, responsable de un 40% del total de las ventas anuales del sector. Sin embargo, aproximadamente un 70% de estas ocurren fuera del continente debido a la gran diferencia de precios.