Fashion films: su evolución a través de la historia.

Por Trinidad Cragno


A lo largo del tiempo se logró entender que a nivel global la moda va más allá del vestir, de la indumentaria, de ‘seguir tendencias’. Es un mundo de conceptos, ideas y de lenguajes que se traducen en diversas formas: desde el diseño de una colección de 20 prendas sustentables hasta la dirección de arte de una película de Wes Anderson.


Hace más de 50 años las marcas de la industria comenzaron a entender el poder que tenía la imagen hacia el público. En primer lugar apuntaron a un formato cinematográfico, enfocado en la promoción de sus productos, como se puede ver en los anuncios televisivos de Chanel, Dior o Louis Vuitton. Las ventas tomaban protagonismo en los objetivos principales de una marca, por esa razón los contenidos audiovisuales incitaban a la idea de clave de la publicidad: convertir deseos latentes en necesidades.


Sin embargo, lograron entender que más allá de mostrar y vender un producto, la relevancia de toda firma se basa en la fidelización e identificación del cliente con la firma. Y obviamente la mejor manera para lograr esto fue utilizar una herramienta audiovisual. La era de la digitalización apoya este fenómeno, permitiendo plasmar de manera virtual, global y masiva aquellas historias. Los fashion films surgieron como una síntesis de ideas que se traducen en la transmisión de valores de la marca, de mensajes profundos y de una serie de experiencias sensoriales que logren llegar al público y lograr fidelizarlo.

Desde Lyrus Mag los invitamos a recorrer un poco de este camino intensificado en la última década. Sin embargo, las raíces siempre son relevantes.


‘BASIC BLACK’ - 1967

Una habitación de hotel, 6 minutos y 53 segundos de rodaje, una modelo, un fotógrafo y un diseñador. Así fue como se conformó el primer fashion film, cubierto de novedad, transgresión y futurismo. Los movimientos de la modelo Peggy Moffitt, las tomas de William Claxton y los característicos diseños de Rudi Gernreich llevaron su creatividad a otros niveles e impulsaron un nuevo formato de comunicación de moda.





H&M KARL LAGERFELD- 2004


"¡Pero es barato!"

"Qué palabra tan deprimente. Se trata de gusto, si eres tacaño ... bueno, nada ayuda".

Esa última frase de Karl Lagerfeld resume la idea principal de este fashion film: el momento perfecto en que los diseñadores se acercaban al concepto low cost. Según H&M, estas cápsulas son siempre una de las mejores colaboraciones con diseñadores. La pieza audiovisual (en blanco y negro) se enfoca en el choque cultural de las clases altas cuando confirman que la moda ha evolucionado y no se trata solo de un diseño para los más ricos.



‘DE DJESS’ by MIU MIU- 2015


Dirigida por Alice Rohrwacher. Un concepto único en el que el rol principal del film lo tiene, no una persona, sino un vestido.

Si bien recoge ciertas referencias sobre la superficialidad en el mundo de la moda y la belleza, la idea clave en esta pieza es la feminidad y delicadeza de las mujeres. Los efectos stop motion le dan movilidad a este vestido el cual, casi como en una película de Disney, demuestra que esa obra de arte es digna de ser vestida por cualquiera.



GUCCI AND BEYOND - 2017


La marca nunca nos deja de sorprender. Presentado como un trailer para su colección Otoño Invierno 2017, creó una historia de ciencia ficción de los 50s/60s inspirada en Star Trek. Entre ovnis, personas, dinosaurios y hasta gatos gigantes, nos recuerda cómo la creatividad en el mundo de la moda no tiene límite alguno.


Es un hecho que la industria de la moda está en constante evolución y siempre en búsqueda de nuevos paradigmas. Los fashion films son el claro ejemplo de esta idea. Es una tendencia exitosa que todavía está creciendo como producto audiovisual, y más en la era digital en la que cualquier mínima acción se da a conocer de manera instantánea gracias a internet y a través de una pantalla.